La laringe, situada entre la faringe y la tráquea, forma parte de las vías respiratorias altas, y es un órgano fonador que se encarga de coordinar la respiración con la deglución de forma segura y afectiva, al evitar que los líquidos y los alimentos entren en la tráquea, por lo que podría decirse que tiene funciones esfinteriana, fonatoria y respiratoria.