Los tonsilolitos son acumulaciones de bacterias, generalmente originadas por restos de comida y células muertas, que se forman en las amígdalas. De ahí que también se les conozca como cálculos amigdalinos. Las amígdalas forman parte de nuestro sistema linfático, por lo tanto tienen una clara misión de protección hacia el organismo. Su principal propósito es evitar que las infecciones puedan pasar a través de la garganta. Los tonsilolitos se diferencian de la amigdalitis en cuestiones claves.