La otitis media serosa (OMS) se caracteriza por la presencia de líquido no purulento en el oído medio, con integridad de la membrana timpánica. Este líquido puede ser de aspecto mucoso, seroso o una combinación de ambos, pudiendo variar en su composición a lo largo de la evolución de la enfermedad. Es muy frecuente en la edad pediátrica, aunque también puede darse en adultos.