Las lesiones bucales o heridas en los tejidos blandos orales puden ser de origen traumático, infecciosas, autoinmunes o tumorales y se manifiestan como protuberancias, manchas o incluso llagas en la boca, labios y lengua. Principalmente, estas lesiones orales afectan al revestimiento mucoso que protege el organismo.
Dichas lesiones pueden cronificarse o convertirse en cáncer si no son tratadas adecuadamente. Asimismo, acostumbran a ser muy dolorosas y crean una gran incomodidad en el individuo que las padece.